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1975. Athletic - Real para
las Bodas de Oro de la S. D. A.
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Bodas de Oro: Athletic-Real Sociedad
Ya en la temporada 1974-1975, la SDA festejó
por todo lo alto las Bodas de Oro de su fundación. Así, la
Junta Directiva organizadora la integraban Juan Echevarría como presidente;
Jesús Bernaola, vicepresidente; Juan José Aguirre, secretario;
José Escubi, tesorero; y como vocales: José María Fernández,
José Manuel Cearreta, Luis María Rodríguez, Ángel
Apraiz, Pedro López, Joaquín Mena, Juan Cruz Echevarría,
Ramón Borde, Gregorio Madariaga y José Antonio Palacios.
Los festejos arrancaron el martes 18 de marzo de 1975 con la celebración
de una Misa memorial en la parroquia de Larrea y una popular cena conmemorativa
en el Restaurante El Cojo, en cuyo transcurso se entregaron infinidad de
galardones y obsequios a un buen número de personas e instituciones.
Al día siguiente, festividad de San José, tuvo lugar el evento
estrella del Cincuentenario: en Urriche, se enfrentaron Athletic Club y
Real Sociedad, que se ofrecieron de forma gratuita para la disputa del choque.
José Ángel Iribar, el "Txopo", realizó el
saque de honor en medio de una atronadora ovación por parte de un
público que abarrotaba las gradas de Urritxe. El Athletic de Alexanco,
Martín, Núñez, Dani, Igartua, Bengoetxea, Vidal,...
venció por 4 a 1 a la Real Sociedad de Arkonada, Gastelu, Arakistain,
Diego, Boronat.
En aquella campaña 74-75, el primer equipo azul (formado por Ercilla
y Ángel, porteros; Chirapozu, Ibáñez, Iturrioz, Arias,
Charterina y García, defensas; Agorria, Anzola, Lavin, Echaniz y
Arana, medios; e Iparraguirre, Puente, Goiriena, Luyando, San Miguel, Pirri,
Manolo, Hervás y Roldán, delanteros) regresaba a la Regional
Preferente, una categoría en la que competiría las siete temporadas
siguientes, hasta que en 1981 logró, de forma brillante, el ascenso
a la Tercera División.
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1981. Equipo que ganó 2-0 al Mondragón y ascendió a 3ª División a la S. D. A.
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Ascenso a Tercera División
La temporada 80-81 fue brillante, pero la SDA
se quedó de nuevo a un milímetro de la conquista del primer
puesto de la Preferente y, por tanto, se veía un año más
avocada a la disputa de la promoción de ascenso a la Tercera División.
Porque aquel año, tras la reestructuración que se había
vivido en la Tercera, sólo el campeón subía de categoría,
mientras que los segundos clasificados de las Preferentes vizcaína
y guipuzcoana debían jugar una eliminatoria a doble partido para
ascender.
El Amorebieta, tras una magnífica campaña en la que marcó
97 goles en 38 partidos, de los que ganó 30 y empató cinco
para sólo caer derrotado en tres, se clasificó en la 2ª
posición, de nuevo igualado a puntos con el primer clasificado, que
en este caso fue su gran rival de la época, el Basconia de Basauri,
que ascendió de forma directa. Había que jugar de nuevo la
promoción.
El Mondragón fue el rival, con primer partido en Arrasate el 31 de
mayo, en donde se perdió por 4-3 por lo que, para ascender, la SDA
debía ganar por más de 2 goles en la vuelta. La semana fue
larguísima, y en Amorebieta no se hablaba de otra cosa. El domingo
7 de junio de 1981, ya desde la mañana las calles de Amorebieta eran
un hervidero. Incluso el sol, que lució con toda su intensidad, se
sumó a la fiesta.
El campo de Urritxe registró la mayor entrada de su historia: no
cabía un solo alfiler en preferencia ni general (en la que había
cinco y hasta seis filas de personas), ni en la tribuna, que ya para entonces
amenazaba ruina. Banderas de ambos equipos, las inolvidables "karrakas"
zornotzarras, bombos, trompetas... El campo de Urritxe se vino abajo con
la salida de los 22 futbolistas a su arena. Dirigió el encuentro
el colegiado cántabro Brezo. El Amorebieta alineó de salida
a Rekagorri, Arias, Sabin, Vicente (Valentín Bilbao), Bikandi, Toño,
Gabiola, Gisasola, Aitor, Aiesta y Gurtubai (Estévez). El choque
fue de una tensión máxima, con un Mondragón bien cerrado
atrás y con la táctica del fuera de juego hasta llegar al
descanso con empate a cero goles
La presión del Amorebieta aumentó aún más en
la segunda parte y en el minuto 7 de la reanudación, Valentín
Bilbao cabeceó a la red un córner botado por Gurtubai. Fue
el delirio, pero la apoteosis llegaría en el minuto 70 de partido,
cuando la gran estrella del equipo, Gabiola, rompía con su desmarque
el fuera de juego visitante para plantarse solo ante el portero guipuzcoano,
Fernández. Ni corto ni perezoso, y pese a lo muchísimo que
había en juego en aquella jugada, Gabiola descartó la posibilidad
de encarar y driblar al portero para poder disparar desde cerca, sino que
se inventó una vaselina que, tras parar al unísono los corazones
de los cerca de 4.000 aficionados locales, se acabó alojando en las
mallas de la portería arlequinada. ¡2-0! Aún quedaban
20 minutos de defensa numantina, pero aquellos jugadores, después
de todo los sinsabores de las temporadas precedentes, no estaban dispuestos
a que el sueño se les fuera de las manos cuando ya lo acariciaban.
¡El Amorebieta estaba en Tercera División! Desde entonces,
los azules militan en la Tercera División, lo que le convierte en
el club decano de la categoría.
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